Consejos para los hermanos e hijos adultos de las personas que sufren enfermedades mentales
Si tiene dificultades para aceptar la enfermedad mental de su hermano, padre o madre, debe saber que hay muchas personas que están pasando por lo mismo. La mayoría de los hermanos e hijos adultos de las personas que sufren trastornos psiquiátricos consideran que la enfermedad mental de su familiar es un evento trágico que cambia la vida de todos de forma fundamental. El comportamiento extraño e impredecible de un ser querido puede ser algo devastador y el nivel de ansiedad puede ser muy alto para usted cuando lucha con cada episodio de la enfermedad y se preocupa por el futuro.
Al principio parece imposible, pero la mayoría de los hermanos e hijos adultos se dan cuenta que con el tiempo adquieren conocimientos y habilidades que les ayudan a sobrellevar eficazmente la enfermedad mental. Descubren fortalezas que no sabían que tenían y pueden enfrentar situaciones que nunca se habrían imaginado.
Un buen punto de partida para aprender a sobrellevar la situación es obtener toda la información posible sobre las enfermedades mentales, tanto leyendo como hablando con otras familias. NAMI tiene libros, panfletos, hojas informativas y cintas a su disposición sobre distintas enfermedades, tratamientos y temas a los que usted se pudiera enfrentar, y además, puede unirse a uno de los 1,200 grupos afiliados a NAMI en todo el país. (Para obtener detalles sobre los recursos disponibles e información de su grupos NAMI locales y estatales, llame a la línea directa de NAMI al 1-800/950-6264.)
A continuación presentamos algunos puntos que debe recordar para que le sirvan de ayuda a medida que aprende a vivir con un familiar que sufre una enfermedad mental:
- Usted no puede curar el trastorno mental de su padre, madre o hermano.
- Nadie tiene la culpa de la enfermedad.
- Las enfermedades mentales no siguen una línea continua con la salud mental.
- Los trastornos mentales no solamente afectan a la persona enferma.
- A pesar de todos sus esfuerzos, los síntomas de su ser querido podrían empeorar, o mejorar.
- Si se siente extremadamente resentido, es que está dando demasiado de sí.
- Es tan difícil para el padre o el hermano aceptar el trastorno como lo es para el resto de la familia.
- Podría ser útil que todas las personas involucradas aceptaran el trastorno, pero no es necesario.
- Los delirios tienen muy poco o nada que ver con la realidad, así que no es necesario discutir.
- Separe a la persona del trastorno.
- No está bien que se sienta abandonado. Usted también tiene necesidades y deseos emocionales.
- La enfermedad de un familiar no es motivo de vergüenza. La realidad es que lo más probable es que se enfrente al estigma de un público temeroso.
- Es posible que tenga que modificar las expectativas que tiene para la persona enferma.
- Es posible que tenga que reevaluar la relación emocional que tiene con la persona enferma.
- Reconozca la increíble valentía que muestra su hermano, padre o madre cuando lucha con una enfermedad mental.
- Por lo general, los hermanos o hermanas más cercanos en edad y del mismo sexo se involucran emocionalmente, mientras que los de diferentes edades o del sexo opuesto se distancian.
- El dolor que se siente por el hermano o la hermana tiene que ver con lo que tuvieron y han perdido. En el caso de los hijos adultos, tiene que ver con lo que nunca tuvieron.
- Después de la negación, la tristeza y la rabia llega la aceptación. Si a esto se le agrega el entendimiento, se genera la comprensión.
- Es absurdo pensar que usted podría corregir una enfermedad biológica como la diabetes, la esquizofrenia o el trastorno bipolar con sólo hablar, aunque podría ser útil hablar de las complicaciones sociales.
- Los síntomas podrían cambiar con el tiempo aunque el trastorno subyacente permanece.
- Debe pedir a los profesionales que le den y expliquen el diagnóstico.
- Los profesionales del campo de la salud mental tienen varios grados de competencia.
- Usted tiene el derecho de asegurar su seguridad personal.
- Un comportamiento extraño es síntoma del trastorno. No lo tome de forma personal.
- No tenga miedo de preguntar a su hermano, padre o madre enfermo si está pensando en hacerse daño. El suicidio es real.
- No tome toda la responsabilidad por su familiar que sufre el trastorno mental.
- Usted no es un trabajador social profesional a sueldo. Su papel es ser hermano o hermana, hijo o hija, no un padre ni un trabajador especializado.
- Las necesidades de la persona enferma no necesariamente tienen prioridad.
- Si usted no se puede cuidar a sí mismo, no puede cuidar a otra persona.
- Es importante establecer límites definidos.
- El simple hecho de que la persona enferma tenga limitaciones en sus capacidades, no quiere decir que no deba esperar nada de ella.
- Es natural sentir muchas emociones confusas como duelo, culpa, miedo, rabia, tristeza, dolor, confusión y muchas más. Usted, no la persona enferma, es responsable de sus sentimientos.
- La incapacidad de hablar sobre sus sentimientos lo podría dejar "fijado" o "congelado" emocionalmente.
- Usted no está solo. Comentar pensamientos y sentimientos a un grupo de apoyo ha ayudado a muchos otros.
- Con el tiempo, usted podría llegar a ver el lado bueno de su experiencia: se dará cuenta de que se ha vuelto más consciente, sensible, receptivo, comprensivo y maduro. Puede volverse menos sentencioso y egocéntrico, o sea, se puede convertir en una mejor persona.
Se autoriza la reproduccion de esta hoja informativa en su totalidad, pero el nombre de NAMI, la marca de servicio y la informacion de como contactarnos debe ser incluida (Julio 2001)